Cromlech and Gaza, 2022.

Como artista visual y performer peruana, me interesa incorporar en las narrativas de mi trabajo historias y mitos alrededor de la naturaleza, las consecuencias de su pérdida continua y el impacto en las comunidades nativas que la habitan. En mi trabajo me interesa retratar figuras femeninas y explorar su empoderamiento dentro de las culturas precolombinas del norte del Perú. Uso esto para crear mitos modernos con el fin de abordar problemáticas contemporáneas de desplazamiento y pérdida. Mi trabajo observa las migraciones internas y externas en el Perú para comprender las causas y consecuencias en la identidad de la tierra y sus comunidades. Investigo y me enfoco en la experiencia de “dislocación”, “pérdida” y “cambio” durante estas transiciones.

A través de mi propia experiencia de migración desde los Andes del norte del Perú hacia ciudades más grandes como Lima y Londres, he comprendido que un estado colectivo de “duelo” surge del “desplazamiento” como consecuencia de la colonización. Este duelo corresponde a una pérdida del hogar y a una impermanencia más amplia de la cultura y la identidad, que podría vincularse con un pasado/presente imperial. Mi respuesta a estas problemáticas es mirar la performance como un proceso transformador. Las performances que creo son un “llanto moderno” y un diálogo informado por la relación espiritual que los pueblos nativos de los Andes y la Amazonía desarrollan con su entorno. Quiero traer el mundo de los chamanes y sanadores a mi trabajo y compartirlo con una audiencia más amplia. El arte, dentro de la visión cósmica de estas comunidades, es el lenguaje y el poder aprendido de la naturaleza para sanar y protegerse. Mi objetivo es usar el arte como una experiencia para transformar la pérdida y activar un proceso colectivo de descolonización.