Anoche llegamos de la selva.
Viajamos una larga distancia para llegar a Lima.
No vimos el Intihuatana1 cuando estuvimos en la ciudad inca.
Caminamos por los senderos de piedra, uno detrás del otro, observando y escuchando con atención.
Alberto me habla mientras fuma tabaco.
Pienso, y no siento.
Hermanito, ¿qué pasa?
Ya no queda nada en mi casa para darte, hermana.
No queda nada.
Te ofrecí maíz de grano grande y trigo amarillo profundo, brillante como el sol.
En esta tierra tengo amigos y amantes.
Esta es una tierra que tiembla, y sobre todo, una tierra que siente.
Lo que ocurrió en esta casa, apenas lo recuerdo,
y tengo miedo de olvidar sus habitaciones,
de dejar mis huellas atrás en estas montañas mágicas.
Hay oro, petróleo, riqueza, árboles de plástico,
y baldes verdes para vomitar.
Amorgos es un sueño.
Es azul. Es rojo.
Es sal y mar.
También es una tierra que tiembla.
Quiero conocer tu tierra y respirar su aroma,
pero la mía está enferma, y esta noche debo quedarme a su lado
hasta que la plaga haya pasado
y se lleve la muerte lejos de aquí.
Cuando el sol regrese,
navegaré hacia ti
y saldré al encuentro de tus aguas.
1 El Intihuatana es una piedra ritual sagrada del Perú asociada al calendario astronómico incaico. La palabra proviene del quechua y significa "el lugar donde se ata el sol."