The haircut

Cuando me mudé a Londres, siempre me sentí atraída por los parques y los espacios verdes. Mi primer hogar estaba cerca de Regent's Park, que se convirtió en parte de mi vida cotidiana durante mis primeros dos años en la ciudad. En 2016, mientras terminaba mis estudios, elegí el Equinoccio de Primavera, que también era mi cumpleaños, como un momento de transición y renovación.

Encontré un lugar en el parque donde pude sentarme, trenzar cuidadosamente mi cabello y prepararme para cortarlo. En el mundo andino, la trenza larga de una mujer está profundamente conectada con la identidad, la feminidad, la ascendencia y la pertenencia. Cortarme la mía no fue entonces simplemente un cambio de apariencia, sino un acto íntimo de transformación: una forma de marcar el paso entre lo que había llevado conmigo y la vida que estaba comenzando a construir en Londres.

Dejé que la trenza cortada cayera al suelo, ofreciendo una parte de mí misma al lugar que había sido testigo de mis primeros años en el Reino Unido. Vestí una camisa amarilla, haciendo eco de los narcisos de la primavera temprana y conectando mi cuerpo con el paisaje.

Sentada sobre un tronco de árbol recién cortado, lo experimenté como una extensión de mi propio cuerpo. Se convirtió en mis piernas, mis raíces, y la tierra desde la cual podía crecer. Mi cuerpo no estaba separado de la naturaleza, sino que emergía de ella, formando parte de este nuevo paisaje.

The haircut es un ritual de migración, pertenencia, transformación y renovación.

Ofrendas/Offerings